Al cumplir una década, los ingenieros y estudiantes del equipo Antakari (gran hombre del cobre en quechua) repasan su historia, llena de desafíos, logros y mucho trabajo conjunto. Hoy, en plena pandemia, realizan ajustes y siguen preparando la sexta versión de este vehículo solar que ha competido por el mundo, transformándose en mucho más que un hobby. 


10 años de historia unen a Minera Los Pelambres y la Universidad de La Serena, en un vínculo que ha permitido a generaciones de estudiantes ser parte de una experiencia única y que pone a la región de Coquimbo en un sitial de excelencia entre sus pares de todo el mundo.

Se trata del desarrollo del auto solar Intikallpa (energía del Sol), que en su historia ha convocado a más de 80 estudiantes, hoy profesionales, a formar parte del proyecto que busca fomentar la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías para la electromovilidad, a partir de energías renovables. “Se produce algo muy bonito, porque cada vez que estamos desarrollando un nuevo auto en la etapa constructiva, se suman exestudiantes, que ahora ya son profesionales, y que fueron parte del equipo para aportar con sus conocimientos. Eso es muy importante para los alumnos, porque nos permite seguir integrando aprendizajes, que es parte del rol que tiene el auto”, señala Camilo Moreno, docente de la Universidad de La Serena y responsable del equipo.

Con cinco versiones y, actualmente una sexta en pleno proceso de desarrollo, el Intikallpa ha logrado posicionarse como un prototipo competitivo a nivel internacional. En la última carrera que participaron en 2019, lograron el séptimo lugar en el Bridgestone World Solar Challenge de Australia, entre otros 26 competidores de universidades de países como China, Estados Unidos, Holanda, Canadá, Suiza y Reino Unido.

Pero no son sólo los buenos resultados lo que destaca del equipo Antakari; ellos tienen una historia que logra cautivar más allá de la competencia, como lo refleja Pía Gómez, estudiante de primer año de la carrera de Ingeniería Civil Mecánica. “Mi motivación para participar en el equipo nace en 7º u 8º básico, cuando con mi colegio visitamos la universidad y ahí nos contaron del auto solar y que era construido por los mismo estudiantes”, cuenta Pía, quien señala que parte de su decisión de estudiar esta carrera fue poder ser parte del proyecto.

Hoy, el liderazgo del Intikallpa VI está en manos de Francisca Jure, profesora de la carrera de Ingeniería Civil Mecánica, y quien durante sus años de estudiante integró el equipo en 2016. La docente señala la relevancia del trabajo en equipo y cómo contar con una década de trabajo ha generado un conocimiento invaluable. “Apuntamos a mejorar lo que nuestros compañeros han realizado en los años anteriores. Hay mucho trabajo de investigación y eso queda en la generación de conocimiento que nos permite a nosotros tomarlo, adaptarlo y mejorarlo”.

Un laboratorio de experiencia que agrega valor

Cuando en Chile las energías renovables eran todavía una oportunidad lejana para diversificar la matriz energética, Jaime Muñoz, Héctor Palacios y luego Jorge Dharmawidjaja, ingenieros eléctricos de Antofagasta Minerals y Minera Los Pelambres, respectivamente, veían en el sol la oportunidad para desarrollar tecnología e innovación valiosa para la compañía y, a la vez, poder trabajar en conjunto con la Universidad de La Serena para generar conocimiento y vinculación para sus estudiantes. Así parte la oportunidad de Minera Los Pelambres de integrarse como patrocinador para la que sería la primera versión del Intikallpa.

Tras una década de trabajo, el único auto solar competitivo en Chile y Latinoamérica se ha transformado en un centro de innovación que le ha permitido a la compañía poner en práctica mejoras que se han aplicado a la operación.

“Partimos con un proyecto cuando las energías renovables y su aplicación a lo cotidiano eran muy incipientes en el país, pero ese salto ha sido muy grande en estos 10 años y hoy la electromovilidad pone al cobre en el centro de su desarrollo. Es por eso que Minera Los Pelambres fue visionaria en apoyar este proyecto que, además, nos acerca al mundo de la academia local y permite agregar valor a la región de Coquimbo a través del desarrollo profesional de los estudiantes de la universidad”, señala Jaime Muñoz, ingeniero senior eléctrico de Antofagasta Minerals.

Sobre este punto, Camilo dice que “ser parte de esta experiencia es un aprendizaje para todos quienes somos parte de este equipo, tanto para Minera Los Pelambres y con mayor razón para los estudiantes. Es una posibilidad de explorar sus habilidades blandas, trabajar en equipo con metas muy altas y con el tiempo en contra es algo central, pero además teniendo siempre algo muy presente y es que todo lo que diseñemos, construimos y ponemos en marcha va a ser seguro para quién conduce el Intikallapa, poniendo la seguridad del piloto como punto de partida”, reflexiona.

En plena pandemia, el equipo Antakari sigue trabajando para desarrollar el Intikallpa VI, que los llevará en 2023 a una nueva competencia de 3 mil kilómetros en Australia. Esta vez, con reglas más estrictas y que permiten equiparar a los equipos, la apuesta es continuar el legado de las generaciones anteriores y poner a la región de Coquimbo en un sitial de excelencia a nivel internacional.