Un año y medio contempló este proyecto de rehabilitación, que permitirá volver a utilizar luego de haber sido dañado seriamente tras el terremoto de 2015, que tuvo como epicentro esta comuna.
La comunidad agradeció esta iniciativa, que rescata el legado y tradiciones locales, y que en la noche inaugural cerró con la presentación del grupo nacional Inti Illimani.


 “Esto es un orgullo porque veíamos con tristeza que este teatro sirvió de bodega luego del terremoto y hoy, cuando veo lo que se hizo, estoy maravillado y espero que los jóvenes se interesen, que sea el espacio que impulse la cultura y el arte en esta comuna”, comentó orgulloso Ramón Valencia, uno de los vecinos de Canela que construyó el salón original en la década del 60´.

La actividad de inauguración del mejoramiento del recinto, que permaneció cerrado por tres años, congregó a más de 800 vecinos en una gran fiesta ciudadana que contó con la presencia de autoridades regionales, provinciales y locales, una representación teatral a cargo de los alumnos de la Escuela de Canela Alta y como show principal del reconocido grupo nacional Inti Illimani.

La rehabilitación de este hito arquitectónico se concretó gracias al trabajo de la Corporación Cultural de Canela y el programa Somos Choapa, convenio de colaboración entre la Municipalidad de Canela, Minera Los Pelambres y la comunidad, para contribuir al desarrollo sustentable e integral de la comuna y de sus habitantes.

“Mucha emoción de ver a las personas que participaron en la construcción. Uno ve en sus rostros la emoción del esfuerzo que realizaron y de los esfuerzos que hemos hecho en conjunto, con el apoyo de la Ley de Donaciones Culturales, del ministerio y con el apoyo de Minera Los Pelambres para poder ejecutarlo”, explicó el alcalde de la comuna de Canela, Bernardo Leyton.

Por su parte, Mauricio Larraín, gerente general de Minera Los Pelambres, explicó que “esto marca un hito, no sólo de compromiso con el modelo de relacionamiento que tenemos, donde la participación ha sido importante, sino que también en el ámbito de la cultura. Reafirmamos nuestro compromiso de hacer minería sustentable, y recuperar este espacio social de la historia de Canela nos deja muy contentos. Esperamos que así como se confió desde el municipio en lo que es este modelo de trabajo, que este camino virtuoso que hemos encontrado, siga así en el futuro ”.

El Salón Cultural se ubica específicamente en Canela Baja, principal sector urbano y de servicios de la comuna, y a pasos del casco histórico, declarado Zona Típica por el Consejo de Monumentos Nacionales de Chile. La superficie total del salón es de 568 metros cuadrados y su rehabilitación contempló una inversión total de casi $800 millones, lo que permitió remodelar la fachada y el interior, mejorar los accesos y el paisaje exterior, una nueva sala de control de sonido e iluminación, nuevos baños, camarines y la ampliación del escenario.

El diseño del renovado espacio cultural estuvo a cargo de la oficina de arquitectos Elemental, liderada por el premiado arquitecto Alejandro Aravena, quienes le imprimieron un nuevo sello de modernidad pero manteniendo la esencia del edificio original.

El Salón Cultural de Canela se construyó hace más de medio siglo cuando el movimiento cultural más grande de la zona se vio en la necesidad de contar con un lugar donde difundir sus expresiones artísticas. El edificio fue levantado en adobe por los propios vecinos a través del “mingaco”, modelo de trabajo que se basa en la cooperación de la comunidad, de acuerdo a sus diversas habilidades.


Alejandro Aravena, director ejecutivo de Elemental, oficina que se encargó del diseño del nuevo Salón Cultural de Canela, estuvo presente en la reapertura de puertas de este espacio de arte y cultura a la comunidad.

1.- ¿Cuál fue la propuesta de Elemental, dentro de su trabajo en el Programa Somos Choapa para recuperar el Salón Cultural considerando su diseño original en adobe?

La construcción en adobe es un desafío y es una dificultad si uno quiere conservar la condición original. Hay cierta austeridad en este mejoramiento de estándar de calidad de la construcción, que nos pareció que era la mejor manera de dialogar con la infraestructura antigua, la que tiene unas medidas y proporciones que han hecho posible que exista todavía hoy.