Actualmente se contribuye a la conservación de 25 mil hectáreas de ecosistemas gracias a un modelo de gestión que permite asegurar su conservación y potenciar su alto valor ambiental. 


En septiembre del año pasado, el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad denominó a dos nuevos Santuarios de la Naturaleza en la región de Coquimbo. Ellos son: “Palma Chilena de Monte Aranda” y “Quebrada Llau-Llau”, ambos administrados por Minera Los Pelambres como parte de los compromisos asumidos en su Resolución de Calificación Ambiental. A ellos, se suman Laguna Conchalí y Cerro Santa Inés, también protegidos por la compañía.

Cada uno de estos ecosistemas es de gran importancia por sus características especiales y riqueza ambiental, que se genera a propósito de las condiciones climáticas del sector en que se encuentran.

Santuario Palma Chilena Monte Aranda

Contempla más de 470 hectáreas de extensión en la localidad de Caimanes, comuna de Los Vilos, y su principal valor ecológico es la presencia de poblaciones de palma chilena (Jubaea chilensis), especie endémica amenazada, en categoría de vulnerable y considerada una de las palmas más australes del mundo. Actualmente tiene una distribución geográfica muy acotada y discontinua en valles secos de la cordillera de la costa de la zona central de Chile. A esto se suman cerca de 100 especies de flora y fauna nativa, entre otras especies comunes y endémicas.

Santuario de la Naturaleza Quebrada Llau-Llau

Se emplaza en un terreno de casi 1800 hectáreas al este de Caimanes y forma parte del ecosistema de bosque esclerófilo de la ecorregión mediterránea. El principal valor ecológico de esta área consiste en resguardar la presencia de bosque hidrófilo de fondo de quebrada, compuesto por especies en peligro en nuestra región como el chequén (Luma chequén) y el Canelo (Drymis winteri). Contiene cerca de sesenta especies de flora y fauna nativa, entre otras especies comunes y endémicas.

Santuario de la Naturaleza Laguna Conchalí

También calificado como Sitio Ramsar Internacional con una rica flora y fauna, especialmente en temporada estival, donde se transforma en un punto de descanso para más de 100 especies de aves migratorias del hemisferio norte, que utilizan este lugar para su descanso, alimentación y reproducción a propósito de su riqueza biológica. Hace unos meses, el Ministerio de Medio Ambiente aprobó el plan de manejo que permitirá reforzar y mantener medidas de protección ecológicas y de biodiversidad para este ecosistema de más de 50 hectáreas. El lugar contempla mirador, zona de picnic y senderos peatonales en el sector del Puerto Punta Chungo en Los Vilos.

Cerro Santa Inés

Dentro de toda su superficie, 53 de las 714 hectáreas son de bosque relicto de olivillo, similar al que se encuentra en el Parque Fray Jorge y los bosques valdivianos de intensa humedad. Está en la localidad de Pichidangui en Los Vilos.