Minera Los Pelambres: 18 años de producción, desafíos y liderazgo regional

El año 2000 comenzó sus operaciones tras la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental para 85 toneladas al día, luego desarrolló varios proyectos de expansión para aumentar su capacidad de procesamiento, y hace solo un mes y por unanimidad, se dio el vamos al proyecto de Infraestructura Complementaria, con el que se espera alcanzar las 210 toneladas/día ambientalmente autorizadas.

Si bien el desafío a nivel de producción es muy importante, también lo es el aunar la eficiencia operativa y productiva, con la preocupación de la seguridad y salud de los trabajadores, el cuidado ambiental, desarrollo económico, y el respeto y aporte a las comunidades aledañas. Todo para ser una empresa sustentable, de generación de cambio.

A 45 kilómetros del centro de Salamanca y casi 3.600 metros sobre el nivel del mar, se encuentra Minera Los Pelambres, operación minera a rajo abierto, productora de molibdeno y principalmente concentrado de cobre, lo que la convierte en la empresa que históricamente más aporta al Producto Interno Bruto (PIB) regional con un 14%. Forma parte de Antofagasta Minerals, grupo minero privado más importante del país y uno de los diez a nivel mundial.

Si bien las exploraciones por este depósito comenzaron a inicios del siglo XX, en 1997 Antofagasta Minerals decidió tomar el desafío para este proyecto que comenzó con 1.500 millones de dólares de inversión. Desde entonces, han pasado 18 años y la empresa se ha consolidado entre las 10 minas de cobre más grandes del mundo, y la quinta a nivel nacional.

A la fecha, la minera de Antofagasta Minerals, alcanza las 343.800 toneladas de producción de cobre al año (2017), que son despachadas prioritariamente a los países asiáticos, siendo Japón su mayor cliente.

Y los nuevos propósitos continúan, especialmente cuando las condiciones del mineral se presentan desafiantes. El pasado mes de febrero, se aprobó por unanimidad el proyecto de Infraestructura Complementaria de Minera Los Pelambres, que representa una inversión de US$1.300 millones y que tiene como propósito robustecer la operación para mantener la capacidad de procesamiento de mineral y así alcanzar la tasa ambientalmente autorizada de 210.000 ton/día. Tras esta aprobación, se continúa gestionando permisos sectoriales para luego someter a su autorización final.

La construcción de este proyecto, permitirá la creación de 3.000 nuevos empleos en su período peak y se espera que el 30% sea local. “En este proyecto mantenemos nuestro compromiso de priorizar la contratación de mano de obra de la provincia, lo que será particularmente importante durante la etapa de construcción, periodo en el cual proyectamos generar un número relevante de puestos de trabajo en línea con nuestro compromiso con la comunidad”, señaló Mauricio Larraín, Gerente General de la compañía.

Estos nuevos puestos laborales, se sumarán durante su período de construcción a los actuales 900 trabajadores directos y más de 4 mil de empresas colaboradoras, que equivalen al 2,8% del empleo de la región y genera un circuito virtuoso a nivel de proveedores de bienes y servicios. “Nuestra meta es llevar a Minera Los Pelambres a la minería del siglo XXI, sustentable, que se refiere a aunar la eficiencia operativa y productiva, con la preocupación de la seguridad y salud de nuestros trabajadores, el cuidado del medio ambiente, y la protección y aporte a las comunidades aledañas”, destacó Larraín.

Desde el año 2014, la compañía ha innovado en la forma de relacionarse con sus comunidades vecinas, privilegiando una visión de desarrollo de largo plazo en los territorios donde opera, plasmada a través de un trabajo conjunto con sus habitantes, los gobiernos locales y los organismos del Estado, comprendiendo los desafíos del territorio y haciéndose parte de las soluciones de acuerdo a los valores corporativos, alineados con los principios del ICMM (International Council on Mining and Metals) sobre los aspectos claves de la sustentabilidad.

En esa línea y dentro de los últimos hitos comunitarios, el pasado mes de marzo, Minera Los Pelambres junto a CEDUC- UCN, iniciaron las clases del nuevo y único centro de formación técnica del Choapa, con 300 jóvenes de las cuatro comunas de la provincia. Con amigables y modernas instalaciones, este centro permitirá entregar la infraestructura necesaria para seis carreras, entre ellas, Educación de Párvulos, Electricidad y Eficiencia Energética, Maquinaria Pesada, y Operación de Plantas Mineras, entre otras.

En cuanto al tema ambiental, también marcan liderazgo en el rubro minero, ya que posee niveles destacados de eficiencia hídrica con un 85% de este elemento en su proceso operacional. El promedio de recirculación en la industria es de 74%.

Esta preocupación por hacer más eficiente el uso del agua, también se refleja en programas que desarrolla con las comunidades agrícolas locales, a través de iniciativas que apoyan la mejora en los sistemas de riego y una optimización en la infraestructura de canales de regadío, donde destaca la incorporación de compuertas automáticas en 34 canales de riego en beneficio de tres mil agricultores, lo que ha permitido disminuir las pérdidas que tenía la comunidad por estos conceptos y fortalecer las producciones.

Desde el punto de vista de energía, Minera Los Pelambres está comprometida con disminuir sus emisiones al medio ambiente, por lo que en los últimos años ha privilegiado contratos de suministro energéticos con productores de energías renovables no convencionales. Además, ha hecho importantes inversiones en alianza con empresas generadoras de energía solar y eólica para incorporar en su matriz energética, energía limpia. Así en 2014, comienza a operar el Parque Eólico El Arrayán, donde Minera Los Pelambres tiene participación, y además, se mantiene contrato vigente de suministro.

Posteriormente, entran en operación las plantas foltovoltaicas Javiera y Conejo, con las que Los Pelambres también mantiene contratos. Gracias a esto, en el año 2017, el 54% de la energía requerida por la compañía provino de energías renovables no convencionales (el 2016 fue de 42%).